Es una confesión, porque aunque a veces me rió de mi despiste y torpeza (por no llorar, tantos años conviviendo con mis defectos que tengo que aprender a llevarlos lo mejor que puedo) realmente es una cagada... pero es que aunque nos empeñemos en evitar a toda costa contribuir en la explotación animal, a veces metemos la pata como humanos que somos.
Lo que ocurrió fue que yo echaba mucho de menos las Conchas Codan y estuve una temporada obsesionada por encontrar alguna que fuese vegana, me pasaba los recreos absorta entre los bollos del Alcampo leyendo los ingredientes de todo lo que fuera concha, fuera Codan e incluso fuera redondo y grasiento... Pues encontré unas conchas de una marca desconocida que parecían ser veganas, lo dudé y leí como veinte veces los ingredientes. Contenta salí corriendo con mi paquetito de conchas en la mano (pagándolas antes, claro). Me tiré como una semana comiendo conchas hasta que un día que me disponía a regresar al Alcampo en el coche de una amiga junto con otras dos compañeras más, les ofrecí la ultima concha que me quedaba y una de ellas se puso a leer la composición (como si antes no lo hubiera hecho yo) y cual fue mi sorpresa cuando me mira extrañada y me dice "Laura, esto lleva huevos frescos" Lo siguiente sucedió como en una película de serie B en la que suena una música impactante y mediante un rápido zoom aparece un primerísimo plano de mi cara (que prefiero no saber como se me quedó). Ella con solo mirarme supo que había entrado en estado de shock y me dijo que era una estúpida y que no tendría que haberme dicho nada... Ahí se demuestra la mentalidad de los humanos en general , adoran la felicidad proveniente de la ignorancia, pero yo me alegré de que me lo dijera y dejar de comerlas, realmente me estaba torturando por mi poca vista no por su descubrimiento.
Pero es que a veces parece que la lista de ingredientes está hecha para no verla, con ese tamaño de letra más pequeño que las cláusulas del contrato que firmas al vender tu alma al diablo, ahí escondida entre los pliegues del envoltorio y cuando tienes suerte de que te toca el paquete en el que venían en español... ¿Porque no hacemos como en Londres que cuando no te viene una V bien grandota en los productos veganos hay un apartadito que te dice los ingredientes que pueden dar problemas a la gente con una determinada dieta, como alérgicos, celiacos, vegetarianos...? No, hay que hacerlo de la manera más complicada posible. A ver si nos cansamos y volvemos a la dieta omnívora por dejadez... Y bueno... esto no es lo peor, es que a veces les da por cambiar los ingredientes y llevas toda la vida comiendo un determinado tipo de sopa soluble y le meten, así sin avisar, caldo de ave... Y esto juro que no fue despiste porque comparé los paquetes antiguos con los nuevos. Así normal que algunos hayamos terminado miopes, no son los ordenadores ¡Son las listas de ingredientes!
En fin, llegará el día en el que todo esto será historia y ya no tengamos que leer nada tras los paquetes de galletas porque no existirán los productos de origen animal.
Esto es como los anuncios de ponte el cinturón:
Haz activismo, para evitar la muerte de miles de animales, para sentirte bien contigo mismo o para que llegue el día en que puedas ir a comprar bolsas de Matutano sin mirar los ingredientes. Por lo que quieras, pero hazlo. Dirección general de veganos.


