Hace tiempo vi (aunque no tanto) en un ataque de frikismo, la película de "Masters of the Universe" y que sorpresa la mía cuando vi esta escena, además es algo que siempre me pregunté... si alguna vez viene un extraterrestre a la tierra, con una educación basada en la ética y la lógica y vea la cantidad de barbaries que hacemos los humanos por egoísmo, guerras por dinero, matanzas por un sabor, esclavitud por poder.... ¿Cual sería su reacción? Yo saldría corriendo sin dudarlo... lastima que no haya otros planetas con vida inteligente.... o casi mejor así, seguramente estaría tan repletos de sufrimiento como el nuestro, es la gran ventaja de lo que tanto presumimos los humanos, la inteligencia, la que a llevado a nuestra especie a ser la más sanguinaria, destructiva y cruel.
martes, 25 de marzo de 2008
DIA INTERNACIONAL SIN CARNE

miércoles, 19 de marzo de 2008
INJUSTICIA DISFRAZADA DE ARTE
Definición de Arte según Wikipedia:
"Se le llama arte a las creaciones mediante las cuales el ser humano expresa una visión sensible en torno al mundo que lo rodea sea este real o imaginario. (...)
El arte expresa percepciones y sensaciones que tienen los seres humanos que no son explicables de otro modo."
Una vez intenté dar una definición yo y llegué a la conclusión de que el arte es un concepto abstracto y ambiguo, por lo que su definición debe ser igualmente ambigua. Arte es todo aquello creado con una intención estética, expresando de tal modo el mundo interior o la visión del mundo del supuesto artista. Supongo que mucha gente intenta crear arte y el receptor de dicho estímulo sensorial no lo considera arte, debido a que no le transmite nada en especial o lo que percibe no le gusta. El caso es que el tema arte es algo que no importa, cada uno pone su definición y cada uno cree que determinadas cosas son arte o no. NO me voy a poner a discutir sobre esto. Lo preocupante es la libertad que se conceden determinadas personas para crear "arte", veamos:
Esto, en definición es arte. Un ser trastornado y sádico (si esta es su forma de expresar su mundo interior yo no me acercaría mucho a él), Guillermo Vargas Habacuc, coge a un perro abandonado de la calle, lo ata a una cuerda en la pared de una galería de arte y lo deja allí para que muera lentamente de hambre y sed.
Cuando me llegó este mail aluciné. Es increíble que por el mero hecho de alegar que es arte, se permita que alguien torture y asesine lentamente a un individuo... Me pregunto si yo llego con un humano que vive en la calle y le hago lo mismo me dejarán exponerlo durante días hasta que deje un bonito cadáver. Total, es arte ¿no? Pero lo peor no es que una persona perciba esto como correcto, que atenta directamente a la ética y la estética (no quiero pensar como es la decoración de su casa) que al fin y al cabo psicóticos hay en todas partes. Sino que no solo la gente pasaba presenciaba este acto totalmente impasible además le han invitado a repetir esta "obra de arte" en la Bienal Centroamérica de Arte. En estos momentos es cuando me pregunto ¿Qué clase de mundo es este? Pensaba que el hecho de disfrutar con el sufrimiento ajeno o la indiferencia hacia esto, eran casos aislados de una disfunción mental llamada psicopatía, pero por lo visto debe ser que es inherente al ser humano y los casos aislado somos los que somos capaces de comprobar que esto no es algo correcto, que es una salvajada, algo injusto y cruel. ¿Dónde está nuestra empatía? ¿Dónde está el sentido ético? ¿El sentido de la justicia? Cada día me deprimo más y pierdo más la fe en el ser humano. El mundo en general es injusto, pero pensaba que esto era debido a una serie de personas, los que mueven los hilos, que hemos tenido la mala suerte de que sean egoístas, sin capacidad empática (psicópatas) y destructivos. Tenía la esperanza que algún día esto podría cambiar, aunque sé que no del todo, pero que poco a poco evolucionaríamos hacia la justicia. Ahora veo que es más difícil que esto ocurra de lo que esperaba. El mundo es así... El humano es así... Si no ven cuando está claramente frente a sus ojos ¿Cómo podrán deducir algo que no es tan explícito? Si no sienten el sufrimiento de un perro (uno de los animales más cercanos a nosotros) que muere y agoniza en su cara ¿Cómo van a darse cuenta de que lo que están comiendo ha pasado una vida de sufrimientos extremos y un asesinato cruel (si es que algún asesinato no lo es)? y si se dan cuenta ¿Hasta que punto les importa?
Pierdo la fe en la humanidad cada día que pasa y aunque intento evitar los sentimiento misántropos a veces es imposible... Sigo teniendo la esperanza de que la buena educación es la cura de todo esto... Debemos luchar por esta educación y concienciación social, cada uno de nosotros, porque que lo hagamos unos pocos de esta minoría justa en la humanidad no soluciona las cosas. Debemos hacerlo todos. Os animo a que vuestro veganismo no se quede en un plato y que lo difundamos cada uno como mejor podamos. No podemos quedarnos desanimados en nuestro sofá pensando que todo seguirá igual, que esto es incorregible, porque los sin voz nos necesitan, necesitan que sean escuchados y defendidos, porque ellos no pueden.
Y bueno, si queréis firmar para evitar que esta "obra de arte" se repita, aquí está el enlace:
www.petitiononline.com/13031953/
martes, 18 de marzo de 2008
RECUERDOS DEL PASADO
Hace tiempo que tomé la decisión de no tener hijos, la cual he razonado mucho durante los últimos años y decidí que era lo mejor. Prefiero adoptar a un perro. No es que pretenda sustituir a un hijo con un perro, solo que me parece una mejor idea adoptar a un individuo y darle una buena vida, sacarle de una perrera donde su destino es la muerte, prometerle un futuro mejor que su desdichado pasado e intentar que sea feliz. Carezco de instinto maternal con los humanos y no tengo esa necesidad innata de procrear, tampoco quiero darle vida a alguien nuevo mientras otros que ya existen necesitan una familia igualmente y no la tienen. Me da rabia cuando lo discuto con mi padre y no es capaz de entenderlo. Como mucha gente, además de tener la creencia de que procrear es obligatorio, a menos que biológicamente no se pueda, opina que la labor de un perro es la de guardar la casa y hacer compañía a su "amo". No es capaz de comprender que yo pretenda adoptar a un perro, por él, no por mi. Siento lastima de ver que individuos sean convertidos en objetos útiles para los humanos. Siento lástima por esos humanos que no saben valorar las cosas, las personas, los individuos, como realmente se merecen.
Yako me hizo ver que las cosas no son así. Cierto que siempre he sentido una devoción innata hacia los animales y nunca se me hubiera ocurrido hacerles daño conscientemente (no era consciente de que la carne lo hacía) pero él me hizo sentir que no somos tan distintos, me hizo ver la conexión directa y que finalmente tomara la decisión definitiva, junto con otros factores.
Aún sigo recordándole como si lo hubiera visto ayer mismo y me sigue doliendo su ausencia. ¿Inferior? Que me digan en qué. Sentí su miedo al principio, cuando le conocí, se pasó todo el día bajo la mesa de camping, mientras miraba con unos ojos enormes, tiernos bajo su cuerpo robusto. No me atrevía a decirle nada, no me atrevía tan siquiera a mirarle, porque no quería asustarle más, pero al cabo del día nos hicimos grandes amigos y aún más al cabo de los años. Su alegría en los juegos, su agradecimiento constante, su ternura, hacían que cada día en el colegio ansiara que sonara la sirena para poder estar con él. No me importaba bajar con él a la calle, aunque fuera temprano, hiciera frío, lloviera... nos pasábamos horas corriendo, jugando... alcanzando la alegría plena tanto el uno como el otro, el uno con el otro. No eramos perro y dueña, eramos amigos, hermanos, eternos compañeros. Cuando uno sufría el otro también lo hacía, aunque algunos digan que no es posible, comprobé que su estado de animo cambiaba junto al mío, si yo no me encontraba bien, él se pegaba más que nunca a mí, dormía a mis pies, no jugaba si yo no lo hacía, no corría en la calle, comía mucho menos, era bastante evidente que empatizaba conmigo de una manera sorprendente. Al igual me ocurría a mí cuando él se puso enfermo del estómago, no era capaz de estar tranquila y tenía loca a la veterinaria con mis constantes llamadas, formábamos un uno. Dicen que los perros no tienen capacidad de sonreír, pero se podía adivinar en su rostro los signos de alegría, esa sonrisa imaginaria que se formaba cada vez que nos veíamos los fines de semana, cuando mi madre quedó embarazada y le obligaron a estar solo en la parcela. Venía corriendo y con todas sus fuerzas se tiraba sobre mí y me llenaba la cara de espesas babas perrunas al caer de espaldas al suelo. Era solo una vez a la semana, muy poco y ambos sufríamos nuestra ausencia, se me partía el corazón cada vez que nos alejábamos de nuevo con el coche y nos seguía cabizbajo, con sus tristes ojos hasta la puerta y sabía que él sentía que le había defraudado, que lo abandonaba. Hasta que un día fue el último. Hasta que un día llegué y no estaba. No me dejaron despedirme. Un día lluvioso de otoño llegué y no había nadie, no había babas, ni sonrisa, ni ojos tristes. Solo un campo vacío. Se lo llevaron a un albergue, o eso me dijeron, para que mi madre no tuviera problemas con el embarazo. Estuve mucho tiempo sin hablar a mis padres. Lloré sin pausa durante muchos días. Y aún le sigo añorando. Tardé mucho en acostumbrarme a la situación, seguía viendo su sombra en los pasillos, el roce de su aliento en mi mano al despertar, su presencia, pero al mirar no había nada, solo un tremendo vacío. Nació mi hermano y la estabilidad pareció volver. Regresé a la parcela, después de muchos meses sin pisar aquel suelo y lo encontré desierto, lleno de recuerdos y muy doloroso. No he vuelto a ir.
No quiero que me intenten convencer de que eramos distintos, que un animal no humano no es merecedor de respeto, que podemos hacer lo que queramos con ellos, que están para nuestro uso y disfrute. Porque no es cierto. Porque no solo lo sé. Porque lo sentí. Porque eramos iguales. Y no es porque era un perro, el perro con el que yo vivía. Cuando ves tan clara la conexión, cuando ves tan clara esa unión, no solo es con un solo individuo. Al igual que no creo que el único humano que merece respeto es mi hermano, al que quiero con locura, solo por mi experiencia con él. No es justo decir que el único animal no humano que merece mi respeto es Yako, o los perros en general, sino que como él, todos sufren, todos disfrutan, todos son seres con un interés en seguir con su vida de una manera satisfactoria. Si pasáramos tiempo con cerdos, vacas, gallinas, el suficiente como para conocerlos, veríamos exactamente lo mismo que podemos ver con un perro y un gato. Y lo sé porque también he tenido experiencias, no tan intensas, con cerdos y gallinas, al igual que con una pequeña gatita y una adorable hurraca, además de una familia entera de ratones de los que usan en los laboratorios y un mirlo, todos rescatados de un final horrible, dándoles la mayor libertad que me fue posible, sin cárceles y libres de irse cuando ellos quisieran, cosa que alguno hizo a su debido tiempo. Cada uno de ellos era un individuo independiente, con sus propios deseos y sus propias manera de satisfacerlos, todos sufrían y todos disfrutaban con igual intensidad, a su manera, que yo. No es solo que te den infinitas pruebas biológicas de ello, sino que si ponemos atención en ello es de una evidencia aplastante.
Es cierto, como todo niño pequeño, he tenido otros animales encarcelados y hoy en día me arrepiento de ello, pero la educación que nos dan es esa y al menos sé que ellos, cada uno de ellos, ha sido un granito de arena que formó la montaña para dar el primer paso y de esta manera recompensar su esclavitud con la lucha por la liberación, la igualdad y el respeto. Por la justicia.
Hoy estoy un poco ñoña, cosa que es bastante evidente en este post. Pero bueno, así lo siento hoy y así os lo cuento.
domingo, 9 de marzo de 2008
CARTELES

viernes, 18 de enero de 2008
¿Por qué nos dedicamos a los animales no humanos?
La respuesta no es que creamos a los demás animales en una escala superior al humano, ni que no nos importan las miserias humanas. Simplemente consideramos a todos los animales, a todo ser vivo sintiente, en la misma posición jerárquica de derechos.
Esta pregunta es bastante comprensible, aunque no una excusa, porque culturalmente nos han enseñado que el ser humanos es un ser superior, hecho a imagen y semejanza de dios, el ser privilegiado. Necesitamos sentirnos así, necesitamos sentirnos especiales, pues si no tendríamos la sensación de que nuestra vida no tiene sentido, que somos un pedacito de minúsculas piezas en un universo tan inmenso que nuestra mente es incapaz de entender. Necesitamos pensar que somos alguien y que estamos vivos por algo, aunque la realidad es más dura y no somos nada en comparación de la inmensidad del universo. Pero esto es algo que la gente no está dispuesta a asumir. Necesitamos ser superior a algo.
Por otra parte nuestro pensamiento, nuestra empatía, nuestras preocupaciones... están basadas en el egoísmo. Primero nos preocupamos de nosotros mismos, luego de nuestra familia, país, especie... No es que llame a todo el mundo egoísta, pues este egoísmo es inconsciente y tiene su base genética que en su día fue una ventaja evolutiva. Pero sigo diciendo que no es una excusa, todos somos capaces de ir más allá de los comportamientos que dictan nuestros genes, nuestros instintos primarios. Sino fuera así habría violaciones cada vez que una persona se sintiese atraída por otra, pues la atracción sexual, es una forma que nuestros genes tienen de decirnos que ese individuo cumple las condiciones necesarias para el apareamiento y tenemos este impulso para perpetuar la especie. Pero nuestro raciocinio nos hace comprender que esto debe ser de mutuo acuerdo y que si ocurriese estamos violando la libertad y los intereses de la otra persona. Con el egoísmo inconsciente ocurre lo mismo. No te preocupan las otras especies porque crees que primero debemos ocuparnos de la nuestra. Al igual que un humano que vive en la miseria tiende a no pensar en los otros porque su vida es más importante que el resto y debe ser atendida preferentemente.
Pero un pensamiento puramente racional (ya que creemos que esto es una muestra de nuestra superioridad, vamos a usarlo.) basaría los criterios de la necesidad de ayuda en otras pautas. Estas son las que yo creo que deberíamos seguir:
1º La cantidad de victimas
2º La “calidad” de la injusticia
3º Lo que esté más en nuestra mano de solucionar.
La primera es bastante evidente, pero primero debemos deshacernos de ese egoísmo inconsciente que no nos deja ser objetivos y ver que todo el que sufre por un acto es una victima de este acto. No me voy a poner a contar a todas las victimas humanas porque es totalmente innecesario. Supongamos que todos los humanos somos victimas. Somos alrededor de 6.500 millones. Bien, la cifra de animales asesinados por el consumo humano la supera en tan solo ¡3 semanas! Esto sin contar los que no mueren y están toda su vida esclavizados, como en zoos, circos, etc.
En segundo lugar, la forma de vida, el tipo de asesinato y el asesinato en sí, no tiene ni punto de comparación con el tipo de injusticias vividas por los humanos, teniendo en cuenta que ambos tenemos la capacidad de sentirlo. Desde luego que es horrible vivir en la calle, pero cualquiera preferiría vivir en la calle a vivir en una granja de explotación (siendo tú el explotado, claro) Esto es más fácil comprenderlo si vemos en vez de animales no humanos, a nosotros mismos. El enjaulamiento, el hacinamiento, las condiciones insalubres, el estrés de no entender la situación, el maltrato, la mutilación, el dolor, ver a tus compañeros muriendo a tu lado, el olor a muerte, la muerte. Creo que lo más parecido fueron los campos de concentración de judíos. Lo que a todos nos parece algo detestable y en cambio somos los culpables de que siga ocurriendo, porque somos superiores a los animales no humanos, como los nazis lo eran a los judíos.
Lo peor de todo es que esto ocurre por nuestra satisfacción de comer carne, llevar pieles o el placer de divertirnos a costa de otros. Como ocurre con todas la injusticias, unos sufren por el beneficio de otro.
En tercer lugar la mayoría de las injusticias humanas, al menos las más grandes, son de carácter político. No está en nuestra mano que paren las guerras, que deje de haber hambre en el mundo, que exista el tercer mundo. Es un asunto que solo puede frenarse desde arriba. Y esto solo se hará cuando suponga un bien económico, pues desgraciadamente todo cambio político se hace desde este punto de vista, de nada vale la justicia real, sino no sería el mundo como es. Es lo que ocurre cuando vivimos en un mundo enteramente capitalista y amoral. Esto no lo calificaría como egoísmo inconsciente, sino de psicopatía generalizada.
La explotación animal es algo que cada uno de nosotros podemos evitar simplemente dejando de consumir determinados productos, la oferta termina cuando termina la demanda. Si no hay beneficio económico para la industria, la industria cambia.
Con esto no quiero criticar que la gente se dedique a los humanos, pero si que se nos critique por no dedicarnos solo a nosotros. Además, el movimiento animalista es muy reducido en comparación al humanista, no paro de ver asociaciones que se dedican a humanos, veo la cantidad de dinero que se destina por la causa humana y es escandalosamente alto y por los animales somos unos pocos y es algo tan criticable como cualquier otra injusticia y algo tan urgente como cualquier otra causa y si nosotros no luchamos ¿Quien lo hará?
Pero lo que más rabia me da es que la mayoría de la gente que nos acusa por esto no hace nada por nadie. Cuantas veces se me habrán acercado en un acto o en un puesto con la misma frase: “¿Y que haces por la mujer que está pidiendo en la calle?” o “¿Y los niños del tercer mundo?” Es cierto que es horrible, pero... Yo lucho por cambiar cosas horribles ¿Y tú? ¿Qué haces por ellos?